Numero: 95. Año: 5.  Lugar de Edición: Barcelona, España Editor: Juan Pablo Cervigni

(ISSN 2696-5151)

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Autores: Luz Andrea Martínez De León (Estudiante de noveno semestre de la fundación universitaria tecnológico Comfenalco, Carategana) y Cristian Rafael Puerta Guardo, Psicólogo del deporte (UBA). (Colombia).

¿Cómo puedo ser un deportista autodeterminante?

En este apartado se hablará de la motivación desde la teoría de la autodeterminación de (Deci y Ryan, 1985) en el contexto deportivo. Para hablar de la autodeterminación antes debemos saber lo que es la motivación y su relación con esta primera variable. Según Deci y Ryan, (1985). La motivación tiene sus raíces en el verbo latino movere, que significa mover. Estar motivado significa “moverse” en alguna dirección para hacer algo. Un deportista que no siente energía o inspiración para hacer algo decimos que está “sin motivación”, mientras que si se siente con vitalidad, con interés hacia algo, decimos que está motivado. Desde esta perspectiva, Maehr y Zusho (2009) definen la motivación como “el proceso que influye en la iniciación, dirección, magnitud, perseverancia, continuación y calidad de la conducta dirigida a una meta. Teniendo en cuenta esto se ha llegado a la conclusión de que la cantidad y la calidad de la motivación son dos aspectos que hemos de considerar cuando analizamos y evaluamos la motivación de los deportistas.

Ahora bien, ¿qué es la autodeterminación y por qué su relación con la motivación?

La teoría de la autodeterminación en el contexto deportivo nos permite conocer las características personales y sociales que contribuyen en el desarrollo de la motivación de los deportistas (Deci y Ryan, 1985). Durante las últimas décadas los resultados de la investigación nos han mostrado que la calidad de la experiencia de los deportistas está en función de que sus conductas se realicen por razones intrínsecas o extrínsecas (Ryan y Deci, 2007). Por eso, en esta teoría se defiende que los deportistas participan en el deporte por diferentes razones o metas, esto es, que existen diferentes tipos de motivación para la realización de una conducta. A partir de esto podemos distinguir entre la motivación intrínseca, la motivación extrínseca y la no motivación. Decimos que existe motivación intrínseca cuando los deportistas realizan una actividad por la satisfacción inherente de la misma, esto es, porque disfrutan haciéndola, y por lo tanto no buscan consecuencias separadas de la propia actividad, de hecho los deportistas informan que cuando están intrínsecamente motivados tienen experiencias de alta calidad y que experimentan altos grados de creatividad, entre otros aspectos positivos que favorecen su desarrollo óptimo. Por su parte, cuando nos referimos a la motivación extrínseca el motor de la acción es externo, esto es, que las decisiones no proceden del self, sino que vienen del exterior. La teoría de la autodeterminación defiende que existen diferentes tipos de motivación extrínseca que varían dependiendo del grado de autodeterminación o autonomía del deportista. Por ejemplo, un deportista decide realizar los ejercicios de entrenamiento que ha planificado su entrenador para él por el miedo a que su entrenador le castigue si no lo hace, y por lo tanto su motivación es extrínseca, ya que realiza los ejercicios por algo separado de la actividad en sí misma, esto es por evitar el castigo. De forma parecida un deportista puede realizar los ejercicios de entrenamiento porque sabe que le vendrán bien para su formación (valor instrumental) pero no disfruta haciéndolos. Los dos tipos de motivación son extrínsecos, pero el grado de autonomía es diferente yendo de menor a mayor en los dos casos referidos. La no motivación; por su parte es un tipo de motivación en la que los sujetos no perciben las contingencias entre sus acciones y los resultados de éstas. Estos sujetos no están ni intrínsecos ni extrínsecamente motivados.

Teniendo en cuenta lo anteriormente explicado existen además unos estilos de regulación, locus y procesos reguladores que se deben tener en cuenta para ser un deportista autodeterminante. Figura 1.

La regulación externa es la categoría que representa el tipo de regulación de menor autonomía de la motivación extrínseca. Las conductas de regulación externa se realizan para satisfacer demandas externas o para obtener refuerzos externos contingentes a acciones

impuestas. El segundo tipo de regulación se denomina regulación introyectada y responde a las conductas que se realizan por las posibles consecuencias internas o externas que estas pueden acarrear. Por otro lado, un tipo de motivación extrínseca más autodeterminada es la regulación identificada. Aquí los deportistas se identifican con la importancia personal de esa conducta y por lo tanto aceptan la regulación como propia.

El tipo de regulación más autónomo de la motivación extrínseca es la regulación integrada. En este caso la conducta es coherente con otros valores y necesidades de los deportistas. Sin embargo, en este caso todavía existen razones extrínsecas ya que las conductas se realizan por razones instrumentales que están separadas de la acción en sí mismo.

De acuerdo a esto podemos identificar los niveles de regulación que se ven reflejados en la figura 1

Ahora bien, teniendo en cuenta la teoría explicada anteriormente, se realizó un estudio basado en ello, buscando llevar a la práctica y evidenciar estos conceptos sobre la verdadera realidad de los deportistas.

El presente estudio es de tipo descriptivo que busca analizar cómo es y cómo se manifiesta un fenómeno y sus componentes, especificando así las propiedades, características, los perfiles de personas, grupos, comunidades, procesos, objetos o cualquier otro fenómeno que se someta a un análisis. (Hernández, et., al 2014). Es decir, únicamente pretende medir o recoger información de manera independiente o conjunta sobre los conceptos o las variables de interés. En este caso serían las variables de número de población, edades y tipo de deporte. Por consiguiente, la población evaluada de este estudio fue de 100 individuos entre los 11 y 15 años, todos miembros de algún equipo deportivo (béisbol, fútbol, baloncesto y Voleibol)

El instrumento que se utilizó para hacer la selección de la población fue el Cuestionario de Características Psicológicas Relacionadas con el Rendimiento Deportivo CPRD. Según Buceta, J & Gimeno, f (2010) este cuestionario busca analizar la experiencia psicológica de los deportistas relacionadas con el rendimiento deportivo (control de estrés, influencia de la evaluación, motivación, habilidad mental, cohesión grupal.) entre otros aspectos a nivel psicológico. Sin embargo, en este apartado nos centraremos específicamente en la motivación y en su tipo de regulación.

Después de un breve análisis se obtuvo como resultados que la motivación de los deportistas dentro de este estudio es una de las variables más altas dentro de CPRD. En la figura 1 se obtuvo un resultado de 89% dentro del 100% de la variable motivación. Es decir casi en su totalidad.

Figura 1

Figura 2

Analizado ahora la figura 2 se puede evidenciar con mayor relevancia una motivación de tipo cotidiana, definida como ese tipo de motivación en la que el deportista muestra interés por la actividad y gratificación en cada entrenamiento, aquí las actividades suelen volverse rutinarias y el deportista está motivado desde un impulso que no genera metas a mediano ni largo plazo, sino a corto plazo. Por ejemplo; un deportista que se enfoque más en el disfrute y el aprendizaje que le ocasiona el deporte o la actividad física tendrá una motivación más guiada a lo cotidiano.

Por otro lado, se encuentra la motivación básica, la cual se refiere más al interés por la actividad, sus objetivos fundamentales, los beneficios que se consideren atractivos, el coste que se está dispuesto a pagar, su grado de compromiso y otros beneficios considerados por el deportista. Este tipo de motivación a diferencia de la anterior se orienta más hacia las metas de mediano y largo plazo, es decir busca lograr objetivos mucho más comprometidos y visionados. Por ejemplo; un deportista que esté dispuesto a entrenar todos los días tres horas, porque tiene el objetivo de ser profesional en el futuro, tendrá, en principio, una motivación básica muy elevada.

De todo esto se puede decir que estos tipos de motivación explicados anteriormente se relacionan en gran parte, dado a que hay momentos en que los deportistas se movilizaran hacia sus metas de una forma básica o cotidiana dependiendo de la instrumentación que se le dé personalmente al deporte, ya sea como medio de diversión o de proyecto de vida a largo plazo. Al igual, este proceso también es influenciado por motivos intrínsecos o extrínsecos que tenga cada individuo dentro de este contexto.

A manera de colofón, se puede decir que los deportistas que participaron del estudio presentan un tipo de regulación introyectada e identificada. Para decir esto nos basamos en las teorías anteriormente señaladas. En la motivación cotidiana la intencionalidad de los deportistas está más relacionada con la regulación motivacional introyectada. O sea, con las consecuencias inmediatas que trae la práctica deportiva a esos individuos. Ya sea ensalzar el ego, evitar sentirse culpable o cumplir alguna meta a corto plazo que genere un beneficio inmediato. Por su parte, se logra establecer una segunda relación entre la motivación básica y la regulación identificada. Aquí los deportistas se proyectan más con la meta, con las conductas personales que ejecutan y con el objetivo como tal. Sus esfuerzos e intencionalidad van dirigidos a una meta planteada que tiene un gran valor y significado para su proyecto de vida.

Finalmente se puede concluir que un deportista autodeterminante se construye a partir de su motivación orientada ya sea a lo extrínseco o intrínseco. A partir de esto los factores ambientales y sociales como lo son las metas definidas, el contexto social, el significado de logros, la importancia de la acción, entre otros, pueden favorecer o dificultar el desarrollo de la motivación y con ello el resultado de un deportista autodeterminante que tenga la capacidad para tomar decisiones sobre su propio futuro y para guiar sus esfuerzos hacia sus objetivos identificados.

Referencias bibliográficas:

● Hernández, et., al (2014). Metodología de la investigación sexta edición. México D.F. Interamericana editores, S.A. DE C.V.

● Gimeno, f y Buceta J (2010). Evaluación psicológica en el deporte. Cuestionario de características psicológicas relacionadas con el rendimiento deportivo (CPRD). Madrid, España. Editorial DYKINSON, S. L. Meléndez Valdés, 61 – 28015 Madrid.

● Vásquez, I. (2005). Tipos de estudio y métodos de investigación. https://www.gestiopolis.com/tipos-estudio-metodos-investigacion/.

● Balaguer, I (2014). Master iberoamericano de psicología del deporte

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