Numero: 75. Año: 4.  Lugar de Edición: Barcelona, España Editor: Juan Pablo Cervigni

(ISSN 2696-5151)

Numero de Visitas: 188

Autora: Cecilia Curiá, Periodista. (Argentina)

La importancia de los medios de comunicación en los deportes radica principalmente en su difusión. El deporte masivamente accesible -el que entra en los hogares- depende pura y exclusivamente de las transmisiones en vivo: televisivas o radiales. Y en este sentido el rol del periodista se vuelve crucial: informando, transmitiendo desde el lugar del evento, siendo el vehículo para que las personas se conecten profundamente con el deporte.

Una transmisión deportiva es todo un engranaje que necesita de cada pieza para poder funcionar bien. Cada cual en su rol, en el lugar que más cómodo se siente y con lo que mejor sabe hacer. Todos tirando todos para el mismo lado. ¿Quiénes son los integrantes?

1- EL RELATOR: “Relator se nace”: es una especie de don innato, aquél que ha sido tocado con la varita al momento de venir al mundo. No cualquiera es relator. Es el titiritero por excelencia: el que maneja los hilos de la transmisión. La voz cantante. El capitán del barco. Esas retinas articuladas con la lengua: porque para ser relator hay que ser muy hábil de vista y de palabra al mismo tiempo. Toca y vuelve a buscarla. Siempre va llevando la pelota, es el que decide a quién se la da. El 5 que distribuye el juego. Aquél que pide una tanda cuando se cansó de hablar y respira en cada lateral para poder seguir. Como las agujas del reloj, es el que marca los tiempos de la transmisión. El subibaja: te advierte cual luz roja cuando algo importante está por llegar, al alzar su voz; y en el momento que todo marcha “normal” baja la intensidad del relato. La figurita, la estrella, aquél a quienes todos reconocen por su tono de voz particular, su estilo y sus “muletillas” antes del gol. La pieza fundamental de una transmisión. Un rol que histórica y exclusivamente ha sido masculino, pero el año pasado en nuestro país, se lanzó el programa “Relatoras argentinas” en la Televisión Pública, un concurso en el que participaban valientes mujeres que demostraban sus cualidades en búsqueda de la mejor relatora del país. Un espacio que buscó promover la igualdad de oportunidades, dando lugar a las voces femeninas de todo el país en el relato deportivo. Sin duda las cuestiones de género en los roles de una transmisión deportiva es un tema que lleva un capítulo aparte…también llevará años que esa anhelada igualdad se logre, pero el camino ya está marcado.

2- EL COMENTARISTA: Acompaña al relator, está sentado a su lado derecho. Juntos forman un binomio perfecto. El pensante, el analista, el del ojo clínico. Aquél que dibuja con palabras lo que su mente ha examinado en pocos segundos. El que da un porqué de cada hecho futbolístico y repara en el detalle. El que te cuenta despacio, con pausa y luego de la euforia del gol, cómo se sucedieron los acontecimientos. El que mejor sabe armar el rompecabezas, tratando de encajar cada pieza y dándole un contexto, un sentido lógico. El que ordena los jugadores en la cancha y explica cómo están parados. Se necesita saber de táctica, técnica, reglamento, estrategias, de sociedades y jugadas, también conocer muy bien a lo personajes. El que ve más allá, el que da un plus a la transmisión con sus aportes para entender mejor el juego. Los hay críticos, también poéticos.

3- EL VESTUARISTA (CAMPO DE JUEGO): Es el dueño del dato. De la información inmediata. Siempre atento y dispuesto. El que está bien cerquita de los personajes y sabe mejor que nadie cada una de sus trayectorias. El que los sigue a sol y a sombra. El que lleva anotadas todas las estadísticas, el recuento de los córners y las tarjetas sacadas, el que repasa los cambios, advierte los lesionados y se para al lado del DT, cual espía, para estar al tanto de sus movimientos e indicaciones.

4- ESTUDIOS CENTRALES: Está lejos pero cerca. Se encuentra físicamente en los estudios de la radio, pero está muy presente en la transmisión. Los ojos fuera de la cancha. Es el encargado de “chequear” la información. El que ve las repeticiones en la TV y luego desentraña las jugadas dudosas o polémicas. El que repasa la tabla de posiciones y saca conjeturas sobre posibles resultados y situaciones. También aporta lo que sucede fuera del estadio, en otros encuentros que se estén disputando en simultáneo.

5- LOCUTOR: Es el que aprovecha los baches y pases del relator para aparecer en escena. Para decir con voz impostada y apresurada la tanda publicitaria.

El PRODUCTOR encargado de la logística, las acreditaciones y los sponsors; el COMMUNITY MANAGER (CM) cautivo de las redes sociales, ocupado en publicar el minuto a minuto; el TÉCNICO, especialista en cables y en consolas; el OPERADOR de la radio siempre atento para que todo salga bien al aire,… y todos ellos forman un equipo de fútbol. Que salen a la cancha cada vez que hay un partido, de local, visitante o en estadio neutral. En la ciudad, en otra provincia o fuera del país. Desde cabina o pupitre. Contra viento y marea, luchando muchas veces contra adversidades que se presentan, pero fieles a los seguidores que siempre hacen llegar sus agradecimientos: la AUDIENCIA.

Y para completar el 11… diremos que el fútbol en Argentina se vive de una manera muy especial. Dentro y fuera de la cancha. Estadios que laten al ritmo de los corazones de los hinchas. El fútbol como patrimonio popular: porque es de todos. No distingue clase social, género, religión ni edad. Es parte de nuestra cultura y de nuestro lenguaje. Decir “¡Qué golazo!” cuando acertamos en algo, o “¡Qué jugador!” para destacar a alguien, entre muchas otras. Tan importante es el fútbol en la Argentina, que un día bajó D10S, y jugó al fútbol entre nosotros. ¡Y cómo jugó, la rompió! Hasta con la mano… Hecho que marcó para siempre la historia del fútbol argentino.

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