Numero: 80. Año: 4.  Lugar de Edición: Barcelona, España Editor: Juan Pablo Cervigni

(ISSN 2696-5151)

Numero de Visitas: 99

AUTOR: DIEGO VARGAS, Psicólogo del deporte (MP 2113) (Argentina)



Recuerden cómo fueron los primeros tiempos de confinamiento por la pandemia del 2020: ¿Qué les
generaba el hecho de no poder seguir con el curso normal de sus vidas? ¿Sus pensamientos y emociones
los estaban potenciando? ¿Podían plasmar su creatividad para una mayor o nueva producción? ¿Esos
pensamientos fueron en algún momento repetitivos, recurrentes y no productivos? Son algunos de los
interrogantes que nos podemos plantear, a modo de ejemplo, para tocar una temática muy compleja y
que abarca a un amplio grupo de personas y de roles en el ámbito del deporte. Entre ellos están los
deportistas, integrantes del cuerpo técnico, dirigentes, entre otros.
Entonces, vayamos a la pregunta clave que buscaremos ir desarrollando en el transcurso del escrito…
¿Tenemos desarrollada la habilidad de Escucha de nosotros mismos, la cual permite Identificar constantemente qué pensamientos y emociones posibilitan un mayor rendimiento en lo deportivo como también en la vida diaria?

Entrenando la Autopercepción

Es esencial generar estos interrogantes a nivel intrapersonal, donde el conocimiento de uno mismo
forma parte del componente que está en la base de la fortaleza mental. Observar-se, escuchar-se y
preguntar-se, es una tarea que requiere de tiempo.
Luego se encuentra el cómo evaluamos esos interrogantes, porque los mismos tienen consecuencias en
los pensamientos, emociones, autoestima, autoconfianza y motivación. La tarea de evaluación de uno
mismo no es para nada sencilla. No sólo se trata del deseo. Implica también conectarse con los aspectos
más íntimos, incluso con los que uno no está conforme o no termina de aceptar. De esta manera,
reconociendo algunas debilidades o puntos más vulnerables que hasta a veces intentamos ocultar frente
a los demás.
“El camino a la compresión de sí mismo es un largo viaje y que en realidad no termina nunca. Habiendo
momentos de confusión y duda” (Giesenow, C. 2007)
Observemos algunas preguntas que interrogan nuestras habilidades mentales (intra e interpersonales),
con respuestas de referentes importantes de nuestro básquet:

¿Estás dispuesto a sostener tus valores humanos ante circunstancias adversas?
Ejemplo del entrenador Lifschitz, quien nos contó lo que él consideraba como un error que tuvo dirigiendo la selección de cadete de la provincia de Córdoba en un argentino, estando definido el puesto de clasificación para semifinales. En el último partido de zona decidió cuidar a los jugadores que para el momento eran los más destacables y no hacerlos jugar. El partido se perdió por mucha diferencia de juego. “Eran muy jóvenes para asimilar la toma de decisión que estaba teniendo por ellos y que iban en contra de los valores del deporte, habiendo una diferencia de expectativas” (Lifschitz, Diego – 2000)
¿Puedo cambiar algo para tener mayor autoconfianza?
Ejemplo: No darle tanta trascendencia a lo que uno cree que los de afuera creen de uno. “Me pasó, de predisponerme mal, haciendo foco en eso externo, más que en la situación real y presente” (Lifschitz, Diego – 2017)

¿Cómo logra que todos se concentren en un mismo objetivo, compatibilizando lo individual con lo grupal? Ejemplo: Durante ese mismo año teníamos objetivos en común que era iniciar un proceso (Sudamericano; Uruguay – Odesur; Colombia; Alemania y el Pre Mundial – EEUU) que desembocaría en el Mundial U19, permitiéndonos como objetivo final conocer una camada de jugadores. Se comenzó con 3 meses de preparación para los Odesur (que incluía el Sudamericano), donde rápidamente pudieron comprender el objetivo individual que queríamos de cada uno de ellos, para luego compatibilizarlo con el objetivo grupal. Notamos mucho compromiso de parte del equipo, asimilación de lo transmitido, alto grado de desarrollo táctico y una fortaleza importante de grupo, que en definitiva es algo que caracterizó a la Selección
Argentina.
En el Torneo de Alemania nos dimos cuenta de una realidad europea diferente a la nuestra, en cuanto a envergadura, contextura y altura. Pero eso nos sirvió a nosotros para poder visualizar cómo nos debíamos preparar para futuras actuaciones internacionales. Siendo ésta camada la que terminó en Letonia en la 4o posición. (Japez. Eduardo – Medalla de Oro en Medellín, Colombia 2010) Ejemplo: “Fue un período corto de preparación. Pero eso, al parecer no fue un obstáculo, porque desde el inicio del torneo sentí que habían compatibilizado la idea de juego, cuyas reglas básicas eran comunes a cualquier ofensiva y defensiva: no tantos dribbling, tener pocos segundo la pelota en la mano, el de buscar jugar sin balón”. (Lifschitz, Diego – Sudamericano
U14 de la Selección Argentina, Brasil 2019)

¿Cómo se prepara mentalmente para el entrenamiento?
Ejemplo: “Concentrarme una hora antes en los aspectos metodológicos (técnicos, tácticos,físicos y mentales) del entrenamiento. También abarca algún diálogo previo con parte del cuerpo técnico o jugadores, permitiéndome hacer una lectura más amplia de las necesidades del día. La anticipación como una clave que me posibilita direccionar mentalmente las energías”. (Casalánguida, Nicolás, LNBP – México 2020)
¿Convive con sus Ansiedades? ¿Controla sólo lo controlable?
Ejemplo: “La manera que fui encontrando para canalizar mis ansiedades tiene que ver con la actividad física (también previo al partido), leer lecturas que me atrapen o establecer una relación de diálogo con alguien que me permita no estar pensando constantemente en lo que podría suceder en el partido o en aquello que me genera ansiedad”. (Casalánguida, Nicolás, LNBP – México 2020).
Ejemplo: “Sí, convivo con las ansiedades, no sé si bien. Ser entrenador es una actividad estresante, tenemos un protagonismo en la semana para diseñar un plan de juego, corregir cosas que el equipo no está pudiendo hacer bien o querer innovar con algo nuevo, pero después llegas a un punto donde ya sabes que no tienes el control, y ahí controlo hasta lo que puedo mis ansiedades, lo que me rodea a mí, es algo inherente al entrenador, sé que esa
ansiedad no la voy a poder canalizar, porque cuando comienza el partido estamos en mano de los jugadores”. (Santander, Silvio, LNB – 2019).

¿Cómo conduce los últimos minutos de juego con un tanteador parejo?
Ejemplo: “Durante el desarrollo del partido, soy muy enérgico cuando el equipo está apagado y trato de estar apagado cuando el equipo está enérgico. Ahora… los minutos finales más allá con la intensidad que fui viviendo en el desarrollo, me tiene que encontrar más frío y pensante, porque ya no depende tanto de mí”. (Santander, Silvio, LNB – 2015).
Ejemplo: “Mientras dure el partido, mi intensidad y energía busco que sean similares en todos los cuartos. Con el tanteador parejo podría estimularme más, pero eso no me hace obstáculo en la mirada y la escucha, me ayuda a desenvolverme con ellos, a no ejercer un grado de presión que los ahogue, saberme comunicar con él o los líderes, estar atento con el banco de suplentes. Con el tiempo aprendí a no quedarme colgado (con alguna mala defensa, error de un jugador o con los árbitros), ayudándome en los momentos decisivos de un partido”. (Japez.
Eduardo – 2020)
Son algunas de las preguntas que pueden surgir en las sesiones con un psicólogo en deporte. Ninguna de ellas buscan explicaciones o un porqué, sino que apuntan a describir lo que sucede, sin juzgar, sólo tomando conciencia de lo que pasa. Buscando esa comunicación eficiente sostenida en el auto-reconocimiento interno.

Técnica para desarrollar el Autoconocimiento

Como muchas de las veces los directores técnicos escriben sobre sus sistemas tácticos (defensivos u ofensivos) o los deportistas visualizan una acción eficaz, es importante también tomar anotaciones de estrategias psicológicas que usaron alguna vez en competencia o entrenamiento, y poder interrogarse qué resultados obtuvieron con ellas; por qué creen que esto se dio así; cómo se sintieron; cómo creen que se sintieron los demás; qué progresos notaron; y para redondear un poco, qué podrías hacer de diferente la próxima vez.
El registro va ser un posibilitador siempre que comprendamos que cada situación va ser diferente. Si lo puedes discutir con alguien de confianza como un entrenador, un asistente técnico, un psicólogo, más provecho le vas a sacar.
Poner por escrito también permite tomar distancia emocional de lo sucedido (las emociones pueden distorsionar la visión de las cosas) y ganar en objetividad. Además ayuda a cerrar algún episodio y dejar lo sucedido atrás para poder encarar lo que sigue (Giesenow, C., 2011).

Podemos diferenciar 4 Tipos de Autopercepciones:
● AUTOCONCEPTO
● AUTOESTIMA
● AUTOCONFIANZA
● IDENTIDAD PERSONAL

  1. Autoconcepto

El Autoconcepto es la imagen que tenemos de nosotros mismos. Descripción relativamente estable de nuestra persona (self) en términos de características, atributos y habilidades. Tiende a mantenerse en el tiempo y si cambia lo hace gradual y lentamente. Ejemplo: ligero, desconfiado, simpático, egoísta, extrovertido. Es como un paso previo a la autoestima.

  1. Autoestima
    La Autoestima es la evaluación que hacemos de esa imagen, a partir de un patrón cultural en donde nos encontramos inmersos. A lo que nosotros somos como persona. Cuánto nos queremos a nosotros mismos.
    Comienza a construirse en la temprana infancia, a través de experiencias y mensajes que recibimos de
    las personas significativas en la vida.

3. Autoconfianza
La Autoconfianza es cuanto creemos que podemos lograr o hacer algo.
Es necesario que esta convicción tenga cierto apoyo objetivo, concreto y no sólo en una expresión de deseo. Depende principalmente de los dominios que ha podido fortalecer a lo largo de su existencia.
Ejemplo: Un Entrenador puede sentir confianza a la hora de competir y no poseer la misma confianza a la hora que debe hablar con los dirigentes sobre sus honorarios.
Ejemplo: Un deportista puede mostrar mucha confianza en el entrenamiento cotidiano y no poseer la misma confianza en una situación de competencia de play – off.

4. Identidad Personal:La Identidad Personal es lo que permite que alguien se reconozca a sí mismo.
Conjunto de características o rasgos propios, que la diferencia de otras personas.
Es la que moldea a la persona, lo que determina sus gustos, necesidades, prioridades y acciones.
La deficiencia de identidad ocurre cuando una persona tiene dificultad para tomar decisiones importantes. La persona rechaza valores u objetivos, y fomenta sentimientos resultantes de la inseguridad y el vacío. El conflicto de identidad es una incompatibilidad entre dos o más aspectos de la identidad.
El desarrollo y el fortalecimiento de estos 4 tipos de autoconocimiento, busca prevenir por ejemplo, situaciones donde hoy a 1 año del comienzo del confinamiento 2020, deportistas o directores técnicos que nos cuentan cómo quedaron “encerrados” en esa identidad que los define por lo que hacen – Soy Futbolista, Soy DT -. Donde su identidad quedó absorbida por su actividad, relegando los demás aspectos de su vida.
Todo esto, en menor o mayor medida, se lo podría comparar con otros ejemplos: el de las lesiones graves, el retiro temprano de un deportista o entrenador, entre otros casos. Por eso, es fundamental encontrar otros canales de satisfacción y producción a lo largo de la carrera deportiva, que cultiven la mayor cantidad posible de dimensiones diferentes de su ser y que equilibren las áreas en las que uno siente una mayor autoestima.
Es por esto, que en épocas de cuarentena muchos – sujetos de la acción – que no podían actuar en competencia, siguieron puliendo aquellos dominios que les generan placer. Pero también fueron fortaleciendo aquellos otros dominios que tal vez no están tan desarrollados y les posibilitaron a corto plazo sentirse productivos tanto a nivel personal como económico.
Ejemplo: Así es como surgieron deportistas que en sesión de psicología en deporte además de focalizar la atención en el resultado pero del Rendimiento (Físico, Técnico, Mental, Nutricional y Descanso) de lo que sí podían realizar en sus hogares, tuvieron que trabajar los modos de encarar un emprendimiento como es la venta de vino, de productos de cosméticos, entre otros. Comprendiendo que la confianza en ese nuevo proyecto no es algo que sé posee o no, como si fuera todo o nada, sino que existen grados que varían a lo largo de un continuo pudiendo encontrarse en diferentes puntos en determinados momentos. (Giesenow, C.)

Pensamientos

Pasados unos minutos de lectura, se me hace imposible no preguntarles cómo van con la identificación de esos pensamientos y emociones que les posibilitarán un rendimiento. Leamos algunos ejemplos para que sea más cómoda la introspección
Ejemplo: “Creo que tenemos que identificar esos pensamientos y emociones porque ayudan a tomar mejores decisiones. Por supuesto, no es fácil identificar, porque muchas veces la creencia que tiene uno no son tan posibilitadores y son momentos donde busco el apoyo en el equipo de trabajo” (Santander, Silvio, Asistente Técnico de la Selección Argentina – 2020).
Ejemplo: Realizó un análisis profundo de la situación, permitiéndome tener una cierta seguridad hacia las dificultades que se podrían generar durante el entrenamiento y partido.
Para que lo que se presente pueda tener una solución posible y que el rendimiento sea efectivo (Casalánguida, Nicolás, México – 2020).

Ahora bien, vayamos un poco a la conceptualización… ¿Qué son los pensamientos? ¿Cómo influyen
estos en el desarrollo de un entrenamiento, competencia o en la vida cotidiana? Cuando visualizamos
jugadas o cambios estratégicos, estamos utilizando los pensamientos para pulir esos detalles. Habilidad
cognitiva que se le atribuye a la mente y que tanto tiene que ver con la creatividad e intelecto. Contiene
las actividades racionales y reflexivas del intelecto como también las abstracciones de la imaginación.
Se considera también pensamiento a la coordinación del trabajo creativo de múltiples individuos con
una perspectiva unificada en el contexto de una institución.
Entonces, durante las situaciones de entrenamiento o competencia los pensamientos están presentes
todo el tiempo y aparecen de manera automática. Algunas personas son conscientes de ellos y otras no,
es decir, algunos entrenadores o deportistas pueden estar atentos a sus pensamientos, detectarlos,
evaluarlos y ponerlos a favor o en contra de su rendimiento.
“Aunque muchos creen que los mejores rendimientos ocurren completamente sin pensamiento (con
performance automática) es irreal esperar que los deportistas (o entrenadores) apaguen todo pensamiento durante sus ejecuciones. Continuamente estamos procesando internamente lo que sucede alrededor, estos pensamientos suelen tomar la forma de diálogo interno…” (Giesenow, C.).

Pensar, y cómo utilizamos esta información, es inherente al ser humano. No debemos caer en la posición
de si pensar está bien o mal, o muchas veces en la instrucción “no pienses, juega”. Más bien la clave está
en conocer, cómo pensamos, cuándo pensamos y qué resultados nos trae este modo de pensar. Es tomar
conciencia o generar Autoconocimiento para luego establecer estrategias de manejo cognitivo.

La existencia de pensamientos no determina un resultado. Porque lo principal es cómo sobrellevar la
situación presente a pesar que los pensamientos me podrían generar una desconcentración. Es
relevante la recuperación del foco atencional. Porque en definitiva es lo que se pierde. No es trascendente si me enojo o me frustro sino cuánto demoro en volver al presente. Ampliar la tolerancia a la frustración es una tarea primordial de los actores involucrados.

Autodiálogo

Una de las herramientas que se utiliza de forma efectiva en psicología en deporte es el entrenamiento
del autodiálogo. Es decir, lo que te dices a vos mismo, darte cuenta cómo te hablas y realizar pequeñas
modificaciones para que tu diálogo interno sea funcional y te acompañe en la búsqueda de tu mejor
rendimiento. Esa forma en que nos hablamos a veces cumple con la función de autorregulación, de
manejo cognitivo y/o emocional. Puede ayudar a enfocarse en el entrenamiento o juego, aumentar la
confianza para determinado gesto técnico o jugada, e impulsar la motivación en un momento
determinado. La forma de hablarse a uno mismo es un poderoso proceso que entrenado e internalizado
desde la óptima utilización dará un plus en el rendimiento individual, colectivo y sobre todo en aspectos
psicológicos y emocionales. No solo mejora la performance sino que aporta salud mental.
La manera en que pensamos afecta nuestros sentimientos y estos influyen directamente en nuestras
conductas. Dicho esto, es importante conocer y descubrir cómo funciona esta tríada psicológica en
referencia a las situaciones para poder entrenar el plan de Autodiálogo.

Una estrategia que utilizamos mucho para comprender esto es la siguiente planilla de Autorregistro

Ejemplos de un Entrenador:

Situación Pensamiento Emoción Conducta o Acción Consecuencia
El equipo va ganando por 10 puntos y quedan “Espero que no se nos acerquen” Ansiedad, preocupación, miedo Realizó cambios en mi defensa para mantener el Perdemos el partido
pocos minutos de juego al partido “No tengo uno que cierre bien el juego”   tanteador a favor, pero me quedo sin claridad ofensiva  
Fin de temporada “Qué bueno estaría entrar entre los primeros puestos el próximo torneo” Excitación, energía, entusiasmo Empiezo a ver jugadores para formar el equipo y llamó a los integrantes del cuerpo técnico para conocer su opinión Se arma el equipo con tiempo y entusiasmo de cara al próximo torneo

Plan de Autodiálogo

El objetivo principal de esta herramienta es tener un plan para ejecutar en momentos necesarios y
específicos que queremos o necesitamos “pensar de manera óptima”.
Pasos para tener autodiálogo constructivo (Giesenow, C):
1° Estudia tu autodiálogo: identifica las situaciones en que típicamente te dices ciertas frases.
Autoreconocimiento:

  Situación   Frase que te decís internamente o exteriorizas
  Ante tu error o dificultad  
  Ante el error o dificultad de un colega  
  Ante el posible error del arbitro  
  Ante tu exagerada alegría en medio del juego  

¿Lo que te decís o exteriorizas posibilitan rendimiento a corto plazo?

2° Búsqueda de un plan de autodiálogo: Desarrolla y prepara un autodiálogo productivo y específico
para competencias y entrenamientos.
Escriba nuevas frases que te puedes decir en diferentes momentos o si decidís mantener algunas de las
que tienes porque son posibilitadoras de rendimiento.
3° Implementar el plan: Detiene el pensamiento no productivo.

Cuando durante las competencias y entrenamientos notes que te estás hablando negativamente,
primero frena esos pensamientos (“¡BASTA!”). Después realiza una respiración lenta y profunda.
Finalmente repite alguna de las frases que tenías preparadas (“Dale”, “Tranquilo”, “Tú puedes”…)
4° Sostener los cambios: Persevera con tus nuevos patrones de autodiálogo hasta que te sientas cómodo
con ellos. Mejorarlo es un proceso continuo. ¡Tendrás un autodiálogo productivo y positivo si lo
entrenas!

Armando un plan de Autodiálogo

Piensa en tus buenas actuaciones, y busca frases y expresiones que te han ayudado a rendir al máximo.
Frases para las siguientes situaciones:
● Antes de la competencia, para focalizar la concentración
● Antes de una situación de competencia supuestamente fácil
● Antes de una situación de competencia supuestamente difícil
● Para superar un error
● Para mantenerte concentrado
● Para mantenerte concentrado durante los entrenamientos
● Cuando lo planificado no sale en el entrenamiento
● Cuando te corrigen o critican
● Cuando el plan de juego no da resultado
● Para activarse (cuando estas caído o sin energías)
● Para relajarte (estado tenso o ansioso)
● Para tranquilizarte (estado enojado)
● Para persistir cuando estás cansado
● Para entrenamientos post partidos ganados o perdido
● Para afrontar o posicionarse en momentos negativos o positivos del equipo en la
competencia

Conocer, evaluar, modificar y actuar como piensas te aportará un gran beneficio personal y profesional del que como tú sabes necesita estar en continuo flujo de entrenamiento y perfeccionamiento para alcanzar tu mejor rendimiento. Es un proceso dinámico que como entrenamiento requiere de práctica y espacio…. ¿estás dispuesto a otorgártelo?

Creencias

Algunos pensamientos están íntimamente relacionados con nuestras creencias, descubrir y trabajar las mismas es un largo proceso psicológico de autoconocimiento pero que no muchos se sienten a gusto con la idea quizás por desconocimiento o por temor a lo que se encuentre. Una de estas estrategias es descubrir creencias limitantes y potenciadores, reforzar las segundas y trabajar las primeras para convertirlas en potencialidad.
Las creencias son patrones de ideas y pensamientos arraigados que tienen que ver con nuestras experiencias, de cómo hemos construido nuestro mundo. Es clave encontrar cuales son “tus mapas mentales” conocer cómo piensas es conocer bajo cuáles creencias estás determinado a sostenerte y esto te llevará a las acciones que realices en determinado momento. La idea de que las creencias son como vemos al mundo, “el filtro a través del cual creamos la realidad, nuestra realidad”, nos pone ante el trabajo de revisar si existen distorsiones o creencias disfuncionales para elaborar mediante un proceso que estas sean adaptativas, funcionales y potenciadores.

Emociones

Nos encontramos ya en el último recorrido del escrito, en donde nos interrogamos sobre nuestras Emociones… ¿Qué son las emociones? ¿Cómo influyen estas en el desarrollo de un entrenamiento, competencia o en la vida cotidiana? ¿Es posible generar estrategias de control emocional en momentos determinados? ¿Cuándo es funcional expresar mis emociones?

¿Cómo maneja las victorias y las derrotas?

Ejemplo: “Con las victorias me pasa que no se disfrutarlo, me queda el vacío esto había que hacerlo. Las derrotas me lastiman mucho, no logro encontrar el lado positivo a perder, que sé que lo tiene, pasadas las horas lo veo, pero pasó mucho tiempo lastimado, especialmente cuando el partido fue trabajado en entrenamiento” (Santander, Silvio, LNB – 2018).
Estas solo son algunas de las preguntas que pueden aparecer en momentos de reflexión interna.
Interrogantes que hacen trabajar la toma de conciencia y el autoconocimiento desde el rol más allá de las relaciones interpersonales con el cuerpo técnico y el equipo.
Carlos Giesenow, nos dice:
“Antes, durante y después de las competencias las emociones juegan su partido. Están presentes en todos los aspectos de la vida humana, son inseparables de su existencia y, lógicamente, son una parte integral de la experiencia deportiva…”
Siguiendo al autor, las emociones son una reacción a un evento o estímulo que puede ser real o imaginado, es decir, una respuesta a algo que sucedió, podría suceder o simplemente imaginamos o inventamos en nuestra mente. Por ejemplo, un deportista puede sentir plena confianza horas antes de jugar el partido fundamentándose y recordando su excelente semana de entrenamiento. Otro deportista puede manifestar tristeza al recordar haber perdido ya contra su próximo rival. Un entrenador puede sentirse agitado y ansioso previo al partido por las expectativas qué él tiene sobre el desarrollo delpartido, y además las qué los dirigentes tienen sobre él. En definitiva las emociones, sean por situaciones reales o imaginadas, suceden de acuerdo al constructo y vivencia de cada persona enrelación a una situación particular.
Es clave establecer una diferenciación conceptual entre emoción y sentimiento:
Las emociones: tiene que ver con los “instintivo” por decirlo de alguna forma, son aquellas manifestaciones fisiológicas como efecto o respuesta ante determinados estímulos que se experimentan en nuestro cuerpo, como cambios en el tono muscular, expresiones faciales, alteraciones en la presión arterial, sudoración, entre otras.
Los sentimientos: son la expresión racionalizada de estas emociones, podríamos decir que un sentimiento es la racionalización o constructo cognitivo de una emoción. Cuando hablamos de sentimientos hablamos de la interpretación de las emociones.
Para esto, es fundamental, tomar conciencia de cuáles son nuestras expresiones fisiológicas ante determinados estímulos para conocer cómo reaccionamos y nuestra tendencia a la acción, sobre todo relacionado con la toma de decisiones en momentos de competencia. Gestionar o manejar las emociones es más bien una estrategia de autopercepción y conciencia, priorizando la canalización efectiva de tal impulso, es decir, utilizar favorablemente esta tendencia a la acción que son las emociones. La emoción tiene que ver con lo que aparece de manera repentina y muchas veces no nos damos cuenta, esto podría desbordar nuestras conductas.

3 componentes principales a conocer:
Cambios fisiológicos: son las alteraciones fisiológicas que ocurren cuando una persona experimenta una emoción, por ejemplo ritmo cardíaco, presión arterial, tensión muscular, etc.
Tendencia hacia la acción: como es mi conducta en relación a las emociones, por ejemplo, ante una situación de estrés me paralizo, ante un juego exigente me nublo o me aceleró, ante el miedo a perder quiero irme de la cancha o que termine lo antes posible el encuentro.
Experiencia subjetiva: es lo que experimenta una persona conscientemente durante un episodio emocional, es el darse cuenta de la emoción real tal cual está sucediendo. Una gran herramienta es la descripción fenomenológica de las sensaciones tal cual aparecen.

Ahora bien: ¿Para qué me sirve como deportista o entrenador conocer mis emociones?
Dijimos que en la aparición de las emociones hay una interpretación de los mismos llamados sentimientos, pero también hay una tendencia a la acción. La clave es conocer cómo actuamos para poder entrenar distintas estrategias de manejo o gestión emocional en momentos oportunos, sobre todo para mejorar el rendimiento en cuanto a la toma de decisiones y enfoque.
Anteriormente, cuando hablamos de pensamientos, mencionamos el Autodiálogo como herramienta de manejo cognitivo. También es una de las estrategias que se utilizan para el manejo emocional. Al estar trabajando sobre los pensamientos, estos están directamente relacionados con las emociones y establecen un autodiálogo eficaz y funcional que ayudará a gestionar emociones aprendiendo a pensar de forma conveniente.
Los Pensamientos productivos posibilitarán emociones y conductas funcionales. Y esto nos lleva a preguntarnos: ¿qué papel tienen las emociones en el rendimiento deportivo?

Emociones y Rendimiento Deportivo

Algunas de las funciones de las emociones son:
● Prepararnos para la acción
● Moldean nuestra conducta futura
● Ayudan a funcionar eficazmente, personal e interpersonal
Por ende, las emociones pueden favorecer el rendimiento o ser funcionales al desempeño mediante:
● la generación y mantenimiento de energía o activación para iniciar y/o sostener la realización
de una tarea (conducta) con un nivel de esfuerzo adecuado. Así como pueden energizarnos
(alegría) pueden ser desenergizantes (tristeza o angustia)
● ayudan a ordenar y orientar los recursos disponibles o los esfuerzos y dirigirlos hacia alguna
dirección. Pueden facilitar la organización o desorganización de la conducta y favorecer la
coordinación, el control y factores como motivación, confianza y concentración en
competencia.

De acuerdo a su definición y funcionalidad, las emociones pueden clasificarse como:
✔ “positivas” cuando resultan placenteras y saludables como la calma, alegría, vigor, relajación,
confianza
✔ “negativas” aquellas displacenteras como el miedo, enojo, ansiedad, angustia.

Para una excelente autopercepción, es importante clarificar en nuestras mentes cómo pueden
clasificarse. Veamos entonces las 4 categorías de acuerdo a su cualidad y según cómo afecta al
rendimiento (Giesenow, C):
● Emociones positivas – facilitan el rendimiento (FUNCIONALES)
● Emociones positivas – perjudican el rendimiento (DISFUNCIONALES)
● Emociones negativas – facilitan el rendimiento (FUNCIONALES)
● Emociones negativas – perjudican el rendimiento (DISFUNCIONALES)

Para finalizar, es esencial para el ejercicio de nuestro rol que conozcamos lo que nos mueve, lo que nos emociona, para determinar en qué situaciones aparecen aquellas que posibilitan emociones funcionales y cuáles son los que gatillan las emociones disfuncionales. De ese modo, poder establecer estrategias de control y direccionamiento para optimizar la toma de decisión. Ser Funcional tanto para uno mismo como para los demás.
Debemos tener bien en claro qué, el Equilibrio Emocional es Inestable, por lo que requiere del entrenamiento constante de nuestra mente ante situaciones que generan ansiedad como es, la competencia, reclutamientos, entrenamientos que posibilitan si estoy en el equipo o no, entre otras. La habilidad que iremos fortaleciendo está muy relacionada con la Inteligencia Emocional, punto ciertamente crucial en el desarrollo del ser humano como aspecto saludable y potenciado del alcance de la excelencia personal y deportiva.

Ejemplo: Sesión de un deportista joven con el Psicólogo (4 Horas previas a un partido de play – off de la
LNB y con muchas noticias en los medios de prensa que podría ir a jugar al extranjero). Año: 2015,
Argentina.
Como era de costumbre el deportista llegaba al hotel donde estaba alojado, pasaba por recepción, pedía su merienda y subía al departamento donde me encontraba alojado. Comenzábamos con la técnica de respiración y concentración, le pedía luego que visualice alguna jugada o acción de los 2 últimos días donde tuvo alguna dificultad o error. Paso siguiente, le solicitaba que ya no le imponga nada a su mente y se deje llevar por lo que ella le invitaba. Es ahí donde comúnmente salían cosas que a él le llenaban de satisfacción, emoción hasta de nostalgia, mientras su cuerpo tendía a tomar una postura de relajación.
Cuando abrió sus ojos, de manera pausada, me fue contando lo que pudo vivenciar de sus
pensamientos y emociones.
Antes de concluir la sesión y habiendo trabajado algunos puntos clave para el partido, lo interrogué:
Psic: ¿Viste las noticias?
Él: Sí.
Psic: ¿Qué pasó por tu mente cuando la leías y mirabas tus fotos en diarios y revistas?
Él: No me detuve demasiado en la lectura y los pensamientos que salían…. Obvio que me alegra
pero hoy también es un día muy especial, estamos definiendo el campeonato.

No me sorprendía ese tipo de respuesta, pero era necesario indagar sobre su mente, en relación a su
futuro cercano. Como le dije a él hace muy poco, fue uno de los deportistas que más me enseñó a que el
corte de lo emocional se puede dar, de una acción estresante podía pasar a otra donde tenía que
mantener la calma, y así y viceversa en una misma competencia. Por tanto, es clave que el desarrollo de
nuestra inteligencia esté en relación directa con nuestro deseo y qué hacer. Nuestros objetivos de
trabajo deben ser claros y realistas para que pueda continuar con el fortalecimiento adecuado de
nuestra personalidad.

Bibliografía
● Giesenow C. 2007 Psicología de los equipos deportivos. Ed. Claridad. Bs. As. Argentina.
● Giesenow C. 2011 Entrenando tu fortaleza para el deporte. Ed. Claridad. Bs. As. Argentina.
Agradecemos la colaboración de:
● Casalánguida, Nicolás
● Japez, Eduardo
● Lifschitz, Diego
● Santander, Silvio
● Scaraffia, Diego
● Equipo de trabajo de Mind Plays

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