Numero: 93. Año: 5

Lugar de Edición: Barcelona, España

ISSN 2696-5151

Palabras más, palabras menos: la comunicación en el entrenamiento

por Prof. Horacio Rossanigo (Argentina)
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Este artículo explora la relación entre comunicación y aprendizaje, destacando la importancia de coordinar elementos de interacción para lograr eficiencia en el canal de comunicación. Se aborda el rol del entrenador en diferentes contextos, subrayando la necesidad de adaptarse a las dinámicas específicas de cada realidad. Se introduce el concepto del principio V.A.K.T., resaltando la importancia de considerar aspectos visuales, auditivos, kinestésicos y de transmisión en las estrategias de enseñanza de los entrenadores.

La comunicación puede tomarse como uno de los niveles más básicos de relación en cualquiera de los ámbitos o dimensiones que abordemos. Desde el ámbito social, los parámetros de comunicación pueden encontrar diferencias y semejanzas en el
mensaje, de forma que la interpersonalidad cumple parte del rol base anteriormente nombrado como “principio de relación”.

Coordinar los elementos de interacción podrá de alguna manera crear cierta eficiencia en el canal de comunicación; por ejemplo, en una conversación entre dos personas, donde una de ellas quiere explicarle una temática a la otra utilizando un léxico que el receptor del mensaje pueda incorporar de manera sencilla.

La relación entre la comunicación y el aprendizaje, no sólo abarca el mensaje de forma unilateral, sino que apoya la noción del autoconocimiento del deportista a la hora de resolver esas situaciones e identificar si los objetivos fueron o no cumplidos. De esta manera se crearán nuevos canales por los cuales la comunicación y el proceso de enseñanza-aprendizaje serán más eficientes.

Es necesario remarcar que existe un concepto que forma parte del proceso de comunicación llamado ruido, el
mismo se considera una señal no deseada que se mezcla con el mensaje principal que queremos expresar.

LAS ETAPAS DEL APRENDIZAJE
Si tomamos al lenguaje como una vía de intercambio cultural, de unión intra e inter individuos, la enseñanza de los buenos hábitos comunicacionales representa un desafío para todos los educadores.

Como entrenadores, preparadores físicos o líderes de grupos en el ámbito deportivo, la tarea de comunicar debe ajustarse a las dinámicas intrínsecas de cada realidad en la cual se está trabajando.

Los receptores van a apropiarse del contenido o la carga del mensaje en la medida que la relación con el emisor sea un campo fértil en ese canal. Aquí cuando se habla de campo fértil, se hace alusión a valores tales como la empatía, el respeto y la humildad.

La flexibilidad del emisor tanto para comunicar como para recibir un feedback tiene una alta relevancia en el proceso; valores tales como la empatía, pueden hacer que el proceso comunicacional sea más eficiente, o una total catástrofe.

Desde una mirada global podemos diferenciar entre la comunicación hacia un niño y un atleta de élite.

La gestualidad o las palabras van a ser completamente diferentes, aun así cuando el objetivo del mensaje sea similar. Un atleta de élite puede acarrear una gran historia personal habiendo recorrido un camino más extenso y contando con mayor experiencia, tanto en lo deportivo como en lo social; de esta manera teniendo cierta ventaja sobre un grupo de niños, pero si a ese atleta lo enviamos al extranjero a entrenarse sin saber una sola palabra del idioma del país al cual se dirige, tanto sus estrategias de comunicación gestual como sus valores van a ponerse a prueba para resolver los desafíos que le presentará la vida cotidiana.

Para resolver el ejemplo anterior, las estrategias que utilicemos como entrenadores deben planearse teniendo en cuenta factores tales como:

· Contexto (Campo de juego / sala de fuerza / aula)
· Edad del grupo
· Sexo
· Contexto socio-cultural
· Deporte
· Contenido / Objetivo del mensaje

Los centros de educación, tanto escolares como deportivos, tienen como tarea fundamental desarrollar las habilidades comunicacionales desde edades tempranas creando espacios de intercambio en donde los roles varíen y que cada uno de los participantes en las actividades pueda expresarse y enriquecerse tanto con sus pares como con su docente.

La evidencia en el ámbito de interacción de clases ha reportado que las herramientas de andamiaje lingüístico tales como interrogación, feedback y explicaciones en torno al desarrollo de la tarea actúan como moduladores de las dinámicas de aprendizaje y, por ende, exhiben patrones dinámicos específicos de transformaciones de la interacción comunicativa (Sánchez y Rosales, 2005)
Remarcando entonces la importancia en el respeto por los tiempos, los contextos y una mirada integral sobre el desarrollo a corto, mediano y largo plazo, podemos afirmar que la comunicación toma un rol de andamiaje entre la acción y los objetivos propuestos.

Tomar a cada grupo-equipo como un sistema complejo nos proporcionará la capacidad de abstraernos de los tradicionales enfoques de planificación y práctica incluyendo tareas de aprendizaje, desarrollo y optimización en los distintos tipos de comunicación.

EL ROL DE LA COMUNICACIÓN
Crear un clima de intercambio favorable debe ser un pilar dentro de las organizaciones, no solo en los primeros equipos o categorías mayores; es en etapas formativas donde debemos crear buenos hábitos.

Para ello, el rol del entrenador (desde una perspectiva pedagógica) debe ser el andamiaje; en el cual los deportistas podrán apoyarse y generar herramientas.

Las estructuras de comunicación que se utilizan en el deporte tienen sentidos diferentes y complejos, ya sea variando el deporte en cuestión, la edad, el país, etc. Estas estructuras emplean códigos diversos, los cuales cargan con una mochila cultural, es por ello que la flexibilidad por parte de los entrenadores debe ser innegociable para adaptarse a las variables anteriormente nombradas.

El mensaje del entrenador debe ser claro con sus objetivos; la información compartida debe brindar herramientas y no ser simplemente un traspaso de conocimiento de forma lineal.

Como podemos apreciar en el trabajo Determinants of Feedback Retention in Soccer Players (Januário, 2015), en este estudio se realizó un análisis de 1728 feedback, en 342 jugadores de fútbol (de cuatro niveles diferentes) y 12 entrenadores con al menos 5 años de experiencia. En el mismo se encontraron resultados muy interesantes en la temática que nos incumbe, donde solo el 34,5% de las instrucciones fueron retenidas, es decir, solo 1 mensaje de cada 3 fueron incorporados por los receptores.

Dentro de las conclusiones de la investigación, se destaca que cuanto mayor fue el número de instrucciones, menor fue la retención por parte de los jugadores. Este resultado apoya la hipótesis de que la simplicidad por parte de los entrenadores es fundamental para estar cerca del aprendizaje en los deportistas. Cómo abordamos anteriormente, la comunicación puede darse mediante una vía verbal y no verbal. A continuación se plasmarán algunos ejemplos:

· Comunicación verbal: Idioma, modismos, ejemplos, analogías, dialecto
· Comunicación no verbal: Gestualidad, miradas, mímica facial, movimientos de la cabeza

Teniendo en cuenta las complejidades en los procesos de formación deportiva, la realidad nos aporta un mapa
donde cada detalle cuenta. La comunicación es un punto de unión entre el mensaje del entrenador y el movimiento del atleta, claramente no lineal, pero sí con una interacción muy importante.
Los programas de desarrollo dentro de las instituciones deportivas tienen la posibilidad de crear factores clave para sus entrenadores, pudiendo, de esta manera, evaluar mediante tecnología de filmación variables comunicacionales tales como:

· CÓMO ESTÁ PARADO EL ENTRENADOR FRENTE AL GRUPO (siendo diferente hablar ante un grupo de
juveniles que de uno equipo de infantiles menores);
· CUANTO TIEMPO DURA SU MENSAJE
· CUÁNTOS MENSAJES PROPORCIONA POR EJERCICIO
· ¿LA EXPLICACIÓN DEJA TIEMPO PARA QUE LOS ALUMNOS HABLEN Y DEN UNA OPINIÓN?
· EL TONO DE VOZ EMPLEADA

EL PRINCIPIO V.A.K.T.
El bagaje de herramientas a utilizar por parte de los entrenadores a la hora de enseñar , debe ampliarse tanto en cantidad como en calidad; responder a las demandas de todos los jugadores conlleva cierta flexibilidad en las estrategias pedagógicas.
Como planteamos anteriormente, la comunicación es uno de los pilares más importantes de dichas estrategias, debiendo el entrenador flexibilizarse para adaptar el mensaje a los receptores.

El principio V.A.K.T. es una forma de plasmar los puntos clave que todo entrenador debe aplicar en sus prácticas.
Visual: Las representaciones visuales son una herramienta de gran importancia a la hora de enseñar. Todo entrenador debería saber realizar las técnicas que está enseñando. Por ejemplo, cuando estamos enseñando
una sentadilla profunda, marcar correctamente los ángulos de la rodilla y cadera, pero también mostrar la acción desde diferentes perfiles para que la demostración sea más rica aún.

En el caso de los deportes de conjunto, las demostraciones visuales deben ser constantes, siendo fundamental
la repetición a distintas velocidades.

Auditivo: Ya hemos referenciado la importancia en la calidad del mensaje verbal por parte de los entrenadores. Para ejemplificar algunas estrategias verbales, dentro de las prácticas se pueden utilizar las palabras clave; este tipo de palabra es utilizada para que el deportista pueda anclarse directamente a la acción. Las palabras clave están relacionadas con los KPIs (key performance indicators) o indicadores de rendimiento, los cuales son indicadores dentro de los procesos, siendo cuantificables y bien definidos.

Un ejemplo claro para diferenciar a los KPI de las palabras claves puede ser el salto vertical, mientras sus KPI pueden ser los ángulos de las articulaciones de la cadera o rodilla en las diferentes fases del salto, las palabras claves utilizadas para la globalidad del grupo pueden ser “empuja el piso”.

Las palabras clave son una forma rápida de definir la acción que se quiere lograr en los deportistas.

Kinestésico: La kinestesia o cinestesia responde, a grandes rasgos, al movimiento humano, pero dentro del principio V.A.K.T, la enseñanza kinestésica se traduce en los ejercicios brindados a los jugadores. Las prácticas o ejercicios pueden ser cerrados, donde la toma de decisión es nula y los jugadores pueden concentrarse en los movimientos de una manera más analítica, por ejemplo la sentadilla. Otro tipo de ejercicio pueden ser los semiabiertos o mixtos, en este caso existe una pequeña toma de decisión o variabilidad, por ejemplo, un drill de pase en rugby. Por último los ejercicios abiertos tienen alta variabilidad y toma de decisiones; por ejemplo, un partido reducido en fútbol de 5 vs 5.

Este tipo de clasificación es solo un ejemplo de la variabilidad hacia la práctica kinestésica en los deportes, ya
que puede orientar a los entrenadores en busca de las mejores estrategias de enseñanza.

Transmisión: Este punto alude a los espacios de transmisión entre pares, es decir, los momentos en los
cuales los entrenadores deben dejar tiempos de intercambio para que los jugadores puedan experimentar el proceso de enseñanza-aprendizaje desde otra perspectiva.

Los tiempos tan acotados en los entrenamientos, provocan que estos espacios sean reducidos o casi nulos. Los
entrenadores tienen el tiempo medido para cada ejercicio y ponen sobre sus hombros toda la responsabilidad, no obstante, los jugadores, sobre todo en edades tempranas, tienen otro tipo de representación cuando el mensaje proviene de un compañero.
Si tomamos como ejemplo un grupo de adolescentes que están practicando fútbol, luego de un drill, el entrenador puede formar una ronda, y preguntar cuáles fueron las apreciaciones de todos los jugadores. Luego de este feedback, el entrenador les dará la opción a los mismos jugadores que busquen la manera de resolver o mejorar la situación del ejercicio anterior, por medio de un nuevo drill diseñado completamente por ellos.

Otra estrategia para mejorar la transmisión es dejar establecido que un día por semana, el entrenador brindará un bloque de trabajo para que los jugadores se “entrenen por sí solos”. La riqueza de estos espacios es muy grande, ya que no solo se dará un espacio de aprendizaje, sino que también se podrán determinar conductas tanto grupales como individuales.
La transmisión también puede colaborar en la búsqueda de roles de liderazgo, pudiendo existir interacciones
tanto positivas como negativas. Este “caos” podrá ser mediado por el entrenador, evitando desgastes excesivos de las relaciones y sirviendo de andamiaje para el grupo.

La variabilidad intra e intergrupo nos refleja la complejidad hacia la búsqueda de las estrategias más eficientes. La interpretación del significado que intentan reflejar los entrenadores tendrá mayor posibilidad de éxito si se tiene mayor cantidad de herramientas para comunicarse.

En el caso de los grupos, los entrenadores tendrán pocas posibilidades dentro de la práctica para enfatizar cada una de ellas; si se muestra un ejercicio cerrado, el entrenador podrá usar palabras claves y mostrar la técnica de forma lenta. Luego si “abre” el ejercicio de una forma grupal, podrá utilizar estrategias de transmisión, permitiendo a los jugadores un espacio tan enriquecedor como lo es el del intercambio.

Este tipo de aproximaciones denotan la complejidad que enfrentan los entrenadores a la hora de provocar aprendizajes reales, no solo por parte del grupo, sino también la preparación integral que el mismo debe tener, siendo fundamentales sus capacidades discursivas, mímicas, de análisis grupal y de las diferentes situaciones que se dan tanto dentro como fuera del campo.

EL CONOCIMIENTO DEL RESULTADO VERSUS CONOCIMIENTO DEL RENDIMIENTO
La tarea de enseñanza por parte de los entrenadores, sobre todo en edades tempranas, debe atender a la educación global en los deportistas. Por un lado existen los parámetros específicos del deporte en cuestión, pero por el otro están las capacidades individuales en la formación de valores, que pueden de alguna manera exceder a las prácticas, aunque la relación es muy cercana.

Las presiones externas muchas veces provocan un efecto opuesto entre los procesos de desarrollo y las necesidades de resultado, las organizaciones generan una presión vertical, que va desde las coordinaciones pasando por los entrenadores y finalizando en los jugadores, tengan la edad que tengan.

Los jugadores por otro lado también reciben presiones de los padres, que pueden variar dependiendo el
contexto socio-económico. La creencia principal recae sobre contextos más vulnerables, pensando de esta manera que en dichos ámbitos las presiones son mayores. No obstante, esta realidad se presenta en todas las escalas sociales, pudiendo afectar a gran cantidad de deportistas.

Los significados que los padres dan al deporte y al rendimiento puede no ser el mismo que sus hijos, y poco a
poco este mensaje se va traspasando al deportista en desarrollo, transformando el propio significado hacia una gran presión que recae en el deportista.

Existen también casos en los cuales existen terceros que intervienen en la vida deportiva de los jóvenes, quienes se alimentan del resultado y trabajan con el fin de llegar a la elite, sea el deporte que sea. Los managers pueden ser motivo de presiones, finalizando así con afecciones tales como el burnout, el cual es un síndrome de carácter psicológico que incide negativamente en los deportistas.
Dentro de las problemáticas derivadas de las presiones, las cuales pueden incidir en el rendimiento y desarrollo de deportistas, podemos nombrar:

● Aislamiento social;
● manipulación;
● alta dependencia (en padres, entrenadores, representantes);
● aumento del riesgo lesivo por sobre entrenamiento (sobre-exigencia).

Por este motivo, la educación desde edades tempranas resulta fundamental desde la perspectiva de hábitos y valores. De esta manera los jugadores podrán conocerse evitando desenfocarse de las claves de su desarrollo y dejando el resultado en un plano secundario.

El objetivo de este bloque es transmitir la importancia de diferenciar el rendimiento del resultado:

Conocimiento del resultado:

Desde un punto de vista de desarrollo, el resultado es un enfoque reduccionista de las acciones que realizan los deportistas en el campo de juego.

 

Un entrenador le pregunta a un jugador cuando sale de la cancha: “¿Cómo te fue?”, y el jugador le responde:

“Mal, perdimos el partido.” denota dicho enfoque, el cual no refleja el rendimiento del jugador individualmente, ya que el mismo puede haber sido excelente, cumpliendo los objetivos propuestos para el
partido en la etapa deportiva que está transcurriendo el jugador.

Conocimiento del rendimiento:

Es en este aspecto en el cual los entrenadores deberán usar una buena parte del tiempo de los entrenamientos
para la educación.

La utilización de palabras clave en los entrenamientos, que los jugadores entiendan los indicadores de performance de las técnicas propias de cada etapa y que aprendan a analizar sus propias actuaciones evitando caer en el peso del resultado como única variable de análisis.

Realizando un paralelismo con el ejemplo anterior, la respuesta del jugador a la pregunta del entrenador podría modificarse y responder: “Bien, pude realizar muchos pases correctos, mejoré los cambios de frente con respecto al partido pasado y pude anotar un gol.”

Este discurso nos muestra un cambio drástico en el enfoque por parte del deportista, de esta manera la presión del resultado podrá dispersarse con la mejora de los indicadores de rendimiento dentro del campo de juego y teniendo un anclaje directo a las actividades que realiza el jugador en los entrenamientos.

EL FEEDBACK
La continuidad del proceso comunicativo se da a través del feedback, el mismo se define como una devolución o crítica que se realiza ante un mensaje inicial, pudiendo este ser tanto positivo como negativo.

¿Por qué es importante el feedback en el entrenamiento deportivo?

La importancia radica en la alternancia entre el receptor y el emisor del mensaje, retroalimentando los significados, enriqueciendo de esta manera tanto los procesos de comunicación como las relaciones entre los integrantes del equipo.

Los entrenadores deportivos son quienes deben preparar el campo fértil de la comunicación y “abrir el juego”;
pudiendo dar crecimiento a aspectos tales como el desarrollo en el conocimiento del rendimiento, para dar un
ejemplo ya citado anteriormente.

Feedback Positivo –
Cuando el intercambio brinda un tipo de devolución que contribuye con el mejoramiento del proceso u ofrece
otro tipo de soluciones optimizando el proceso.

Un ejemplo en el ámbito deportivo es la comunicación en los equipos interdisciplinarios, ya que los conocimientos de un fisioterapeuta con su respectivo feedback, puede colaborar a la mejora de los procesos en la preparación física, como así también podría darse a la inversa.

Feedback Negativo –
Este tipo de feedback por lo general es un comentario que desaprueba el mensaje inicial, siendo estos críticas
estériles, cortando la continuidad de la comunicación y con este el posible crecimiento, por ejemplo, cuando el
entrenador da indicación sin escuchar devoluciones por parte de los jugadores, perdiendo de esta manera la posibilidad de enriquecer la comunicación.

Es necesario aclarar que el tipo de feedback va a depender del contexto y la situación, ya que muchas veces
puede ocurrir que el comunicador principal no pretenda recibir un feedback o no lo creerá necesario.
Analizando el proceso completo de comunicación y aplicándolo de manera integral en el contexto, los
entrenadores tenemos en nuestras manos una herramienta esencial con la cual optimizar los procesos de
desarrollo.

Las interacciones entre las variables del proceso también deben ser tenidas en cuenta, ya que la mínima modificación en cualquiera de ellas puede generar resultados no deseados en el proceso.

BIBLIOGRAFÍA

Introducción a las teorías de la información y la comunicación. Juan Miguel Aguado. 2004.
La práctica educativa. Una revisión a partir del estudio de la interacción profesor-alumnos en el aula. Teaching practice: A review based on teacher-students classroom interactions. Sanchez, Rosales. 2005
“Determinants of feedback retention in soccer players”. Journal of Human Kinetics. Januario Nuno. 2015

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